Elaborador por: Patricia Liranzo

Mi experiencia en el primer Círculo de estudio Junguiano:

Uno de los encuentros más interesantes que tuve durante mi tortuosa experiencia en la maestría de patio, fue haberme encontrado con ese hombre insólito llamado Jung. Con una explicación de la naturaleza humana y del proceso psicológico todavía muchas veces ininteligible para mí (y eso que presumo de leer mucho). Jung produjo en mí, una búsqueda interna. De una u otra forma, sin alejarme del todo de él, seguí en mi proceso de formación. Este año los astros se alinearon y fui invitada junto con un grupo selecto de selectas almas a participar del círculo interior de formación Junguiana. Yo estaba que brincaba de la alegría, como decimos en buen dominicano: “ahí es que prende”. Estaba a punto de inmiscuirme y escudriñar ese complejo y complicado mundo, (valga la redundancia) de Jung.

Se inició todo y empezamos a danzar, sí porque fue un baile lento, paulatino con algunos traspiés conceptuales, pero siguiendo la marcha; la cual iba poco a poco delineando su dinámica sobre toda la teoría de Jung, dejándonos entre maravillados y confundidos. El comienzo fue algo distinto y la sensación de estar “más perdida que el hijo de Limbert” un continuo. Todo el tiempo, mi parte racional, (la organizada, la estructurada) chocaba de frente y bruscamente con todos estos enfoques que parecían sacados de cualquier Macondo del realismo mágico latinoamericano.

Tal cual Director de orquesta siempre dirigiendo, el Yo hace su aparición. Respiro un poco (un ámbito conocido) siendo este señor, uno de los elementos más suis generis. Quien es fundamentalmente un factor psíquico que representa la imagen del cuerpo, pero no lo es, que está ubicado: por un lado, en el campo de la conciencia y por otro, en los contenidos del inconsciente. El Yo no es el campo consciente (aunque a veces así él se lo crea), y solo es un punto dentro de este campo; el cual hace su protesta cuando reconoce que carece de reino para dirigir disociándose de la conciencia hasta cierto grado. Bueno y yo ¡creyéndome que esta era la parte fácil!

Después nos visitaron unas cuantas señoras y señores muy interesantes llamados los complejos, quienes me producían cierto temor, no solo por ser los contenidos inconscientes responsables de nuestras perturbaciones (ahí estaba yo, dándole mente a todos mis asuntos) sino porque parecían comunicarse en otro idioma; sin embargo, fui comprendiendo cuantas veces he estado posesa por un complejo. Cómo éstos pueden irrumpir sin nuestro permiso y momentáneamente ganarle la partida a nuestro más fiel pana el Yo. También aprendí que estos tipos son personales aunque pueden ser familiares y sociales. Son producto de las experiencias más otros elementos innatos, representan material reprimido, son objetos del mundo interior, reestructuran la personalidad y pueden tener efectos fuera de la Psique (umjú todavía esto me cuesta asumirlo).

A este nivel todavía estábamos algo rígidos y académicos, fue aquí cuando nos tocó a la puerta el combo de los Arquetipos, los cuales llegaron a darnos la magia, la música conceptual y la creatividad. Hicimos un viaje en el tiempo y este combito nos fue marcando la pauta, nos hizo ver que ellos son la fuente primordial de la forma y energía psíquica. Viven en el país del inconsciente colectivo, ese que está ubicado por ahí entre Boca Chica y la Caleta (aunque esto todavía no quedó muy claro). Estos señores se expresan en imágenes junto con otros individuos llamados los instintos (aunque en principio creía que eran lo mismo me tuve que desengañar). Forman parte de un eje, donde ambos se encuentra en los extremos, ici nous avon parlé en français, éstos representan la partie inférieure (soma) et la partie supérieure (conciencia). Entonces los arquetipos están conectados con los instintos, que son patrones básicos mentales lo cuales son guiados a su vez por las imágenes arquetípicas; que de igual forman pueden comportarse como instinto. Es un medio trabalenguas, pero de una u otra forma comprenderlo fue numinoso.

Luego, Doña Sisigia nos presentó a la Sombra, Persona, Ánima y Ánimus un grupito político insistente que nos quería vender un plan único de gobierno. Persona quería ser presidente, Ánimus el Secretario de finanzas, Ánima la Ministra de Cultura y Sombra quería ser Jefe de la policía. Lo seguro era que cada uno de ellos tenía su propia agenda, cada quien quería lo suyo, medio bajarle el pulso al señor Yo, quien se estaba candidateando para Vice-presidente por sus relaciones de confianza y comodidad con Persona. Bueno, este grupo tan particular en conjunto, funciona complementariamente.

La Persona, aunque quiere mantenerse pura y ética y respetando las normas sociales necesita a Sombra para hacer todo el trabajito sucio, todo lo que ella no se atrevería a hacer. Eso si, cuando la situación se descontrola y tanto la Persona como la Sombra logran imponerse, ésto quiere decir identificarse con el opuesto, entonces se produce una crisis partidaria llamada Enantiodromía.

Doña Sisigia resultó ser la tutora de Ánima y Ánimus, quien usualmente trata de equilibrar las actuaciones de estos dos personajes. Ánima es la figura femenina interna para los hombres y Ánimus la figura masculina interna para las mujeres; ambas representan un nivel más profundo que la Sombra. Estos dos entes reflejan la estructura psíquica la cual es complementaria y conecta al Señor Yo con lo más profundo de la curandera Psique. Es decir con la imagen y experiencia del Si-Mismo, un tipo rarísimo que más tarde pudimos conocer.

Como esta historia se fue desarrollando haciendo camino al andar, entonces aterrizamos en la Individuación sin haber visto al Sí-mismo cuando esta última se supone sea lo que culmine el proceso de conocer a este Sí-mismo. La Individuación es el proceso de desarrollo psicológico cuando el ser humano llega a ser individuo, con una personalidad unificada y a la vez única e integrada. La individuación es como una coreografía, que al principio va a contratiempo y paso a paso a través de varias etapas se afina y ajusta. Ella, se expresa en cinco etapas: autre foi le français etait present, alors la première étape est la participation mystique, en ella la conciencia y el objeto son una misma cosa; aquí se hace presente la identificación, introyección y proyección hay un todo consciente y anuncia la etapa final. Luego, en la segunda etapa las proyecciones se hacen más localizadas y comienza a darse una distinción entre el sujeto y objeto, entre lo interno y externo, se hacen proyecciones masivas al mundo que nos rodea. En la tercera etapa los contenidos se hacen más abstractos, es el momento de los símbolos, se desidealizan las proyecciones; algo más tiene el control, las proyecciones se dan sobre figuras abstractas. En la cuarta etapa se extinguen las proyecciones, aparece el centro vacío; aquí ya el señor Yo se ha investido con los contenidos inconscientes que anteriormente proyectaba hacia otros objetos. La última etapa la quinta, donde se unifican lo consciente e inconsciente, el señor Yo reconoce sus limitaciones y se percata de las fuerzas inconscientes por medio de un símbolo unificador se une a la Psique pero diferenciados los contenidos en la conciencia. Ya el señor Yo no se tiene que identificar con los arquetipos ni las imágenes arquetípicas y ya no se esconde en la sombra, el Yo y el inconsciente se unen por un símbolo.

Como nuestra amiga la Individuación se supone represente el camino para llegar al tiguere ese el Self o Si-mismo, hay que primero tratar de entenderlo ya que el jevo ese no es fácil de entrarle. Supuestamente, él es trascendente, lo que significa que no está definido ni contenido por el ámbito psíquico. El Self es el centro y más allá del centro, es un lugar de donde nace todo y a la vez es un estadío, (aquí ya estaba fundida) esto implica que el Self es una estructura, un proceso y una fuente. En él están contenidos y relacionados el Si-mismo (o sea él), el sujeto, el objeto, el yo y el otro todos unidos a través de un campo y estructura común que también es el Self.

Aquí la cosa iba de castaño claro a oscuro, ya que este Self nunca te habla de frente se vale de los sueños y símbolos. El preferido es, un cromo de figura llamada Mandala o Mándala dependiendo de su humor. La jeva es un círculo y representa la totalidad y el orden, que es cuando el Self este, se realiza en la conciencia. Eso si, es como un fantasma el cual cada vez que se aparece supone que existe un problema, que la persona está fragmentada. Cuando la Mandala se muestra es porque la Psique necesita ser unificada, ella es compensatoria. Otros tipos interesantes, los pana full de la Mándala eran los cuaternarios, que también representan al Self con la unidad y el equilibrio. Tienen uno nombres rarísimos y siempre andan en un coro de cuatro (Antrophos, Diabolus, Christus y Rotundum) que cuando se unen en los extremos forman un círculo, esa Mándala termina al final manillándolo todo.

Callada, serena y hablando bajito se nos presenta la Sincronicidad, la cual explica el orden profundo y oculto de todo lo que existe, de la conexión evidente de todos los fenómenos, entre la Psique y el mundo. La forma como se nos muestra, me hace mirarla con suspicacia pues a veces se presenta de forma tan innegable que no la quiero reconocer; entonces el señor Yo me recuerda que solo es pura coincidencia. Su visita, corta pero satisfactoria, nos dejó con ganas de más pero se negó, así es ella, predeciblemente impredecible.

Ya casi supuestamente nos estábamos graduando y nos tocaba tratar de expresar todo lo aprendido de forma creativa. Ese día con un suspiro de Sincronicidad, con una tranquilidad, sobriedad y magia comenzamos a decir de todas las formas posibles lo que este camino había significado. Hubo diálogo con la Sombra, un performance de una experiencia vivencial personal (que recogía las experiencias de un alma), la creación de un ensayo sobre dos sueños con tantas imágenes y símbolos (círculos, cruces, animales, sentimientos, sensaciones y transformaciones) que parecían todos representaciones del Self; tan profundo tan desde adentro, que todavía me pregunto si algún día llegaré yo a ese nivel.

A su vez, estuvo la disertación crítica desde la voz del Yo, una revisión de todo el proceso que en principio hubiera podido parecer que negaba este recorrido. Sin embargo, este acto de conciencia se acercaba de manera muy precisa al reconocimiento de todos esos otros componentes aparte del señor Yo. Luego la presentación gráfica de mi proceso interno hasta el momento, del estado de mis opuestos. Por último una danza significativa, una expresión de movimiento creativo que nos llevó desde los inicios de nuestra unión con el Self de forma inconsciente, hasta la misma unión de forma conciente. Creo que todos nos quedamos sobrecogidos, en silencio (ese silencio reflexivo y agradable) emocionados y hasta algo drenados, pero felices.

Creo que con esta primera experiencia, puedo decir, que unas veces voy caminando, otras corriendo y la mejor:

…Danzando hacia el círculo que circunvala mi centro.